domingo, 30 de noviembre de 2008

¿Existe el desorden?

Las personas tendemos a querer ordenarlo todo, porque creemos que lo ordenado equivale a lo correcto y lo desordenado a lo incorrecto. Así pues, ordenamos todo aquello que podemos.. Desde la cubertería hasta los zapatos, pasando por todo lo que esté a nuestro alcance. Quien no ha escuchado nunca la frase, ¿Qué es este desorden?

Esa expresión responde a una falta de lógica en la persona que la pronuncia, respecto al orden de lo referido. Porque, ¿quien puede decir claramente qué está ordenado y qué no lo está? ¿Cuando pasa algo de estar ordenado a no estarlo? Seguramente no hay un límite claro entre el orden y el desorden más allá de lo puramente subjetivo, pero voy a ir más lejos aún, no voy a hablar de un límite difuso sino de una inexistencia de límite…

Mi intención en este post es explicar algo que realmente no está documentado si no que se trata de una reflexión propia que hace tiempo que me planteo, y es que no creo que exista un límite entre el orden y el desorden si no que lo que existe es una falta de comprensión del motivo que ordena, pero siempre hay una lógica detrás que explica un “desorden” y que por tanto, lo ordena. Para muestra, un botón. ¿Se puede decir que estas bolas están ordenadas?
parentemente no, parecen desordenadas, sin embargo si las observáramos de la siguiente manera, nadie dudaría en decir que si que están ordenadas, ya que están colocadas en línea recta, y situadas de izquierda a derecha siguiendo un orden de tamaño de menor a mayor.
Pues bien, estaremos de acuerdo en que si cada bola se desplazara con un movimiento estipulado, siguiendo unas reglas preestablecidas seguirían teniendo un orden, pues bien, observad la siguiente tira de imágenes, se trata de 4 movimientos que transforman esas bolas “ordenadas” de la segunda imagen, en ese aparente “desorden” de la primera imagen.
Ahora sí que se puede comprender como han llegado esas bolas a tal colocación, quizá de una forma compleja, pero siempre bajo un orden, siguiendo una lógica que yo mismo había preestablecido. Lo que demuestra que algo que parecía “desordenado” solo era una falta de comprensión del movimiento que las situaba en esa posición exacta, lo que podéis pensar ahora mismo es, qué pasa si una de esas bolas no estuviera en esa posición exacta? Pues pasaría que las bolas seguirían una lógica distinta, una que quizás escape a nuestra comprensión, pero seguro que hay algo que lo regula.. en este caso era una organización matemática, pero puede ser una organización de otro tipo, hay infinitas maneras de ordenar las cosas, tantas como uno pueda llegar a imaginar.

Por último me gustaría terminar este post diciendo que esto no solo sirve para las cosas físicas, y para demostrarlo, voy a hacer un pequeño comentario sobre el desorden interior, el desorden que puede sentir una persona cuando los problemas le acechan, y qué son los problemas si no una falta de solución frente a una adversidad? Extrapolando, este “desorden” interior no es mas que la falta de respuesta lógica hacia algo, que, una vez se encuentra, se vuelve a comprender que uno mismo está ordenado…

Una oblonga percepción de mirada profunda hacia la nada.

Primero de todo y como inauguración de los posts de este blog debemos presentarnos a nosotros mismos:

Somos Ruben y Edgar, dos amigos de 24 años, hijos de Reus, estudiantes y compañeros de piso, que teníamos una inquietud, presentar al mundo el significado de la palabra churrucas…

¿Cómo dar solución a nuestra inquietud? Evidentemente, creando este blog, pero al instante siguiente nos dimos cuenta que el significado de las churrucas, que iba a ser el late motive del blog, y lo que le iba a dar nombre, no es un tema sobre el que queramos hacer un blog de actualización diaria, semanal o mensual. Así que se nos presentaba delante nuestro un nuevo reto, bien, hemos presentado las ya famosas churrucas al mundo, ¿y ahora qué? ¿De qué hablamos? Pues la verdad es que aun no lo tenemos muy claro, así que durante las primeras semanas de vida de este nuevo blog vamos a ir tanteando diversos temas y nos iremos centrando en lo que nos encontremos más cómodos, pero ya avanzamos que no va a ser un diario personal de nuestras aventuritas sino más bien una mirada profunda sobre cosas que acostumbran a pasar desapercibidas, intentaremos dar respuesta a aquellas preguntas que nunca nos hacemos, pero que en algún momento podrían llegar a pasar por nuestra cabeza, y sobre todo estamos abiertos a sugerencias vuestras, ya que si hacemos este blog, nuestro reto último es que alguien lo lea, pero esto ya son otros cantares…

Pues bien, las churrucas son, sencillamente y como ya habréis deducido por la imagen de fondo del título de nuestro blog, maíz tostado, aquello a lo que la mayoría de gente llama quicos, resulta que para nosotros y otra mucha gente de Reus son churrucas. Sí, es muy probable que lo llamemos así porque la única marca que lo comercializaba hace años fuera la marca churrucas, marca que por cierto, también vendía pipas, y no por eso las llamamos churrucas.

Este hecho de que un producto se apodere del nombre de la marca no es algo nuevo, podemos encontrar los donuts (anteriormente llamados rosquillas), los kellog’s (que en algún sitio aun lo llaman cereales) o los Kleenex (también conocidos como pañuelos). Este fenómeno tan usual resulta que en Reus ha pasado con las churrucas, lo raro es que fuera de la ciudad casi nadie las llama así, por lo que queremos hacer una encuesta entre los lectores asiduos del blog para ver cómo llaman a las “churrucas” y así salgamos de dudas. Por cierto, ¿sabíais que Churruca también es una ciudad argentina de la provincia de Buenos Aires? Ahora ya os podéis acostar tranquilos que seguramente habréis aprendido algo nuevo…