Las personas tendemos a querer ordenarlo todo, porque creemos que lo ordenado equivale a lo correcto y lo desordenado a lo incorrecto. Así pues, ordenamos todo aquello que podemos.. Desde la cubertería hasta los zapatos, pasando por todo lo que esté a nuestro alcance. Quien no ha escuchado nunca la frase, ¿Qué es este desorden?
Esa expresión responde a una falta de lógica en la persona que la pronuncia, respecto al orden de lo referido. Porque, ¿quien puede decir claramente qué está ordenado y qué no lo está? ¿Cuando pasa algo de estar ordenado a no estarlo? Seguramente no hay un límite claro entre el orden y el desorden más allá de lo puramente subjetivo, pero voy a ir más lejos aún, no voy a hablar de un límite difuso sino de una inexistencia de límite…
Mi intención en este post es explicar algo que realmente no está documentado si no que se trata de una reflexión propia que hace tiempo que me planteo, y es que no creo que exista un límite entre el orden y el desorden si no que lo que existe es una falta de comprensión del motivo que ordena, pero siempre hay una lógica detrás que explica un “desorden” y que por tanto, lo ordena. Para muestra, un botón. ¿Se puede decir que estas bolas están ordenadas?
parentemente no, parecen desordenadas, sin embargo si las observáramos de la siguiente manera, nadie dudaría en decir que si que están ordenadas, ya que están colocadas en línea recta, y situadas de izquierda a derecha siguiendo un orden de tamaño de menor a mayor.
Pues bien, estaremos de acuerdo en que si cada bola se desplazara con un movimiento estipulado, siguiendo unas reglas preestablecidas seguirían teniendo un orden, pues bien, observad la siguiente tira de imágenes, se trata de 4 movimientos que transforman esas bolas “ordenadas” de la segunda imagen, en ese aparente “desorden” de la primera imagen.



Ahora sí que se puede comprender como han llegado esas bolas a tal colocación, quizá de una forma compleja, pero siempre bajo un orden, siguiendo una lógica que yo mismo había preestablecido. Lo que demuestra que algo que parecía “desordenado” solo era una falta de comprensión del movimiento que las situaba en esa posición exacta, lo que podéis pensar ahora mismo es, qué pasa si una de esas bolas no estuviera en esa posición exacta? Pues pasaría que las bolas seguirían una lógica distinta, una que quizás escape a nuestra comprensión, pero seguro que hay algo que lo regula.. en este caso era una organización matemática, pero puede ser una organización de otro tipo, hay infinitas maneras de ordenar las cosas, tantas como uno pueda llegar a imaginar.
Por último me gustaría terminar este post diciendo que esto no solo sirve para las cosas físicas, y para demostrarlo, voy a hacer un pequeño comentario sobre el desorden interior, el desorden que puede sentir una persona cuando los problemas le acechan, y qué son los problemas si no una falta de solución frente a una adversidad? Extrapolando, este “desorden” interior no es mas que la falta de respuesta lógica hacia algo, que, una vez se encuentra, se vuelve a comprender que uno mismo está ordenado…
Esa expresión responde a una falta de lógica en la persona que la pronuncia, respecto al orden de lo referido. Porque, ¿quien puede decir claramente qué está ordenado y qué no lo está? ¿Cuando pasa algo de estar ordenado a no estarlo? Seguramente no hay un límite claro entre el orden y el desorden más allá de lo puramente subjetivo, pero voy a ir más lejos aún, no voy a hablar de un límite difuso sino de una inexistencia de límite…
Mi intención en este post es explicar algo que realmente no está documentado si no que se trata de una reflexión propia que hace tiempo que me planteo, y es que no creo que exista un límite entre el orden y el desorden si no que lo que existe es una falta de comprensión del motivo que ordena, pero siempre hay una lógica detrás que explica un “desorden” y que por tanto, lo ordena. Para muestra, un botón. ¿Se puede decir que estas bolas están ordenadas?
parentemente no, parecen desordenadas, sin embargo si las observáramos de la siguiente manera, nadie dudaría en decir que si que están ordenadas, ya que están colocadas en línea recta, y situadas de izquierda a derecha siguiendo un orden de tamaño de menor a mayor.
Pues bien, estaremos de acuerdo en que si cada bola se desplazara con un movimiento estipulado, siguiendo unas reglas preestablecidas seguirían teniendo un orden, pues bien, observad la siguiente tira de imágenes, se trata de 4 movimientos que transforman esas bolas “ordenadas” de la segunda imagen, en ese aparente “desorden” de la primera imagen.


Ahora sí que se puede comprender como han llegado esas bolas a tal colocación, quizá de una forma compleja, pero siempre bajo un orden, siguiendo una lógica que yo mismo había preestablecido. Lo que demuestra que algo que parecía “desordenado” solo era una falta de comprensión del movimiento que las situaba en esa posición exacta, lo que podéis pensar ahora mismo es, qué pasa si una de esas bolas no estuviera en esa posición exacta? Pues pasaría que las bolas seguirían una lógica distinta, una que quizás escape a nuestra comprensión, pero seguro que hay algo que lo regula.. en este caso era una organización matemática, pero puede ser una organización de otro tipo, hay infinitas maneras de ordenar las cosas, tantas como uno pueda llegar a imaginar.Por último me gustaría terminar este post diciendo que esto no solo sirve para las cosas físicas, y para demostrarlo, voy a hacer un pequeño comentario sobre el desorden interior, el desorden que puede sentir una persona cuando los problemas le acechan, y qué son los problemas si no una falta de solución frente a una adversidad? Extrapolando, este “desorden” interior no es mas que la falta de respuesta lógica hacia algo, que, una vez se encuentra, se vuelve a comprender que uno mismo está ordenado…
2 comentarios:
Pese a compartir blog, no siempre compartimos opinión, aunque siempre tendrás mi apoyo, y esta no será una excepción.
Eres bueno, muy bueno, y sabes llevarte el gato al agua (y, con cariño, espero que algún zapato). Sabes que habíamos discutido mucho sobre ello.
Enhorabuena por el post.
Recuerdo que la filosofía empirista llevo a cabo una saludable autocrítica de la razón, delimitó sus límites y restringió sus posibilidades asentandola en el ámbito de la experencia. Por tanto, con esto quiero decir que todo movimiento del universo, pienso yo que sigue un patrón lógico matemático que se rige x una serie de reglas, como el angulo de tiro de una bola y el orden en el q se pueden mover posteriormente. Pero segun lo que te he comentado, la razón es la que nos enseña que ese "orden", si no sabes el proceso de la colision de la bola con el angulo dado, aparente que está todo desordenado.
Muy bueno es post.
Por cierto, compañero de piso del autor del post, se va llevar MUCHOS zapatos.. :)
Besitos!!
"La mente no puede conocer las cosas más que a partir de las ideas que tiene sobre ellas"
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